Meditación en el contexto del Yoga

Es el proceso mediante el cual podemos transformar nuestra mente; no crea ni saca nada: transforma[1].Nos tendría que mover de un estado de distracción a uno de atención plena[2].

La mente es inquieta pero no puede estar en dos lugares a la vez. Tal es así que podemos volvernos uno con el objeto de meditación y comprenderlo cabalmente, obtener una maestría en ese objeto[3].

Si ese proceso se sostiene insistentemente, llega un momento donde, podemos mantener la atención aún después del momento de meditar para repetir el mismo proceso y sin esfuerzo con otros objetos.

Por ejemplo, para aquellas personas que dominan más de dos idiomas, es más fácil aprender uno nuevo que para aquel que domina solo su lengua materna. Como éste ejemplo hay muchos.[4]

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La meditación es una de las herramientas o pasos del yoga, y tiene varios beneficios. Patañjali nos advierte que de todas las formas de cambio de conciencia (el trabajo con plantas, austeridades o encantamientos[5] por nombrar algunos), la meditación es la única estable que nos ayudará a liberarnos de los obstáculos o las causas del sufrimiento, ya que es el único que no genera impresiones, aferramiento, dependencia o apego, despejar las nubes que afectan nuestra percepción y nos permite ver claramente, experimentar la claridad espontáneamente. Que cuando se produce la uniónde sujeto/objeto en saṁyama, la reacción de los sentidos es tan rápida como la de la mente y se percibe con agudeza[6]. Dicho todo esto, debemos enmarcar al canto consciente o la repetición de mantras dentro de este proceso ya que, como veremos a continuación, es una de las herramientas más importantes de meditación.

El proceso de las prácticas internas, según Patañjali, comienza por el el dominio de los sentidos, los sentidos se llevan hacia adentro, ahārā (Pratyāhārā), esfuerzo de concentración en un punto o de dirigir la mente (Dhāranā), y luego el proceso de meditación propiamente dicho (Dhyāna) o de interacción con lo que intentamos comprender. Estas tres actividades funcionan juntas y llevan el nombre de Saṁyamaḥ.

Dentro de Saṁyamaḥ se usan distintos métodos con contenido positivo para cada persona en particular y ellos pueden usarse en distintas combinaciones para reforzar un vínculo con ese objeto:

1.Reflexión sobre un objeto o cualidad (Anu cintanam) o la contemplación de objetos (arbol, sol, luna lago, flor, etc), deidades (relacionadas con la práctica espiritual del alumno),

silhouette of man sitting on grass field at daytime

2.La repetición de oraciones (Mantra japaḥ) o escucha de música o cantos, tanto como los cantos védicos y sus ejercicios especiales de pronunciación;

 

3.Reflexión con símbolos (Yantra Dhāranā) existen muchos símbolos que luego se los llamaron geometrías sagradas, suelen representar universos enteros, micro y macro cosmos, cada deidad posee su propio yantra con cualidades especiales y la gente suele llevarlo en collares para tenerlo cerca;

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Śrī Yantra

4.La realización de gestos comunes que nos acercan al objeto de la meditación (Nyāsa) entre los que podríamos incluir los gestos simbólicos llamados Hasti Mudrā[7]y que pueden ser tanto físicos como mentales a través de visualizaciones (Bhāvana);

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TKV Desikachar realizando un nyāsa con las manos ©Mark Whitwell

 

5.Realizar ciertos rituales ligados o no a algo devocional (Aradhāna/ Yajña) que nos den inspiración, caminatas, circunvalaciones, postraciones, etc;

 

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Agni hotra yajña

6.Realizar cierto tipo de viaje hacia algún lugar muy especial, como ser una peregrinación (Yatra)

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Monjes budistas coreanos llevando ofrendas de flores y luz, en el templo de Bodhgaya, donde se iluminó el Buda histórico.

La práctica más elevada de meditación es la de Samādhi, donde nos integramos completamente con el objeto de nuestra comprensión y ya no se puede separar el meditador de su objeto, ya que ambos conviven constantemente. No es algo que podamos adquirir realizando cosas sino que es algo que se manifiesta por sí mismo como fruto de la práctica, es por ello que se lo suele llamar la “no meditación”.

Como la causa del “estado mental de una persona está fuera del alcance de otra”[8], los objetos de meditación que elijamos dependen de cada persona, es por eso que vemos tantas manifestaciones en forma de deidades, seres celestiales, etc. Las técnicas y los objetos que elijamos como efectivos, serán igualmente variadas, solo debemos saber encontrarlos o tener confianza en un profesor que nos ayude a encontrar ese elemento o energía que nos guíe

.

[1]Juan Pablo Martín

[2]YS III.9

[3]YS III.5

[4]Aquí llamo el “proceso de meditación” a lo que Patañjali llama saṁyamaḥ

[5]YS IV.1

[6]YS III.48

[7]no confundir con los Yoga Mudrā, conocidos como bandhaḥ, jihva, jalāmdhara, uddiyāna, y mulā

[8]YS III.20. TKV Desikachar.

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