Luna

Candra (IAST, Chandra en español) significa literalmente “brillante”.

Es el término que se usa para nombrar a la luna.

Candra es joven y hermosa. En la astrología védica representa la intuición, las emociones, percepción, sensibilidad e imaginación.

Es por eso que Shiva la lleva sobre su frente.

Om candramase namah ||

La luna rige el elemento agua y por lo tanto la capacidad de la mente de tomar la forma de su “contenedor”, de ser permeable y permitir su transformación.

Se la nombra también como Soma. El néctar delicioso que bebe el Dios Indra. Es la savia de una planta mitológica.

Soma y Candra son aspectos luminosos de la conciencia: Candra es el reflejo luminoso de la mente y Soma es el sagrado néctar del despertar.

Om som somāya namah ||

Cuando nos sentimos pesados o dormidos durante la meditación, visualizar o sentir una luna llena en la frente nos vitaliza.

A diferencia de la luz del sol, que es caliente, la luz de la luna es fría. Su color es de un blanco frío.

Es por eso que la luz de la luna es considerada sátvica y la del sol (Sūrya) rajásica dentro de las tendencias de la mente (gunas).

Es una luz en la cual se posan las deidades

pacíficas en las corrientes tántricas.

La actividad de la luna trae paz, pacifica la mente y por lo tanto irradia felicidad.

Si bien en una sociedad sectaria y patriarcal fuera representada la luna como un dios con atributos masculinos, sus cualidades son femeninas: la luna complementa y balancea el aspecto solar masculino. Son amigos naturales.

Los ejercicios de respiración candrabhedana prāṇāyāma (inhalo por izquierda y exhalo por derecha) y sūryabhedana prāṇāyāma (inhalo por derecha y exhalo por izquierda) modifican aspectos solares o lunares de nuestro sistema energético sutil de prāṇa, nādi y bindhu.

Meditar en la luna y las fases de la luna nos ayuda a aceptar los cambios. Es muy importante en momentos claves como la pubertad y nos permite ser fértiles. Por ello se la asocia a la fertilidad y la creación.

Se creía que ella daba vida a todas las criaturas vivientes, que los dioses comían a la luna para obtener poder y que ella volvía a surgir por su gran poder. Esto explicaba las fases de la luna creciente o decreciente.

Pero no solo nos ayuda a sobrellevar este tipo de cambio, puede ayudarnos a sobrellevar cambios de cualquier tipo (parināma) como mudanzas o cambios de trabajo también.

Otro aspecto importante es que se cree que la esfera de la luna es una reserva de agua de lluvia y por lo tanto rige la vida de las plantas.(oṣadhaya).

Era muy común utilizar el baño de luz de luna para bendecir y purificar las hierbas curativas, y así convertirlas en medicina.

Om oṣadhaya sam vadante somena saha rājñā ||

Dejemos que la luna ilumine nuestras noches más oscuras.

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